Posteado por: Andrés | septiembre 9, 2009

Gente (Ira VII)

Estoy cansado de la gente. Ya lo decía un sabio en la Antigüedad, preguntado por la afluencia de personas al evento olímpico de turno, quejándose de que había más gente que personas.

La gente nos rodea, se hace notar, nos embriaga y nos contamina por ósmosis con sus costumbres y malos modos, de manera que los que no queremos serlo nos convertimos en “gente pasiva”.

La gente nos convierte en el rebaño paleolítico que quisimos dejar de ser durante la Ilustración y cuyo concepto murió con el mal uso de la televisión y otros medios de comunicación. Nos volvemos violentos en su seno, perdemos el respeto a las figuras de autoridad porque perdemos el miedo a la represalia. Asaltamos la sociedad que nos ha regalado sus bienes sin pedirnos nunca nada a cambio y le robamos la virginidad apolillada e inútil. Pero, que el mensaje os quede claro como los días de Lisboa, la culpa es de los padres, de los que no educan, de los que prefieren tarjetas de crédito antes que ciudadanos con criterio. Esos son los nuevos curas, la nueva y maldita Iglesia del consumo. Si eres idiota, comprarás. Si te educan, si piensas, abandonarás nuestro redil.

Y luego está el otro tipo de gente, el que piensa, el que maquina, el que conspira y medita siempre sobre nuevas formas de aprovechar la situación. Gripe A, crisis de la construcción, violencia en el matrimonio, subida de impuestos, Ley de Memoria, obediencia debida. Todos hablan, todos barbotan palabras como cañerías con sobrepresión, pero el agua se acaba yendo al mar, donde las palabras mueren, junto a sus recuerdos. También éstos son productos de su tiempo, de su sociedad, de la sociedad de la libertad o el libertinaje, de la sociedad donde todo vale si consigo subir un peldaño más o, símplemente, consigo ponerte el codo en el esternón.

Estoy cansado de la gente y se nota.

20090909elpepivin_4.jpgY esto es así desde hace mucho tiempo


Responses

  1. Lo jodido de la gente es que va mezclada con las personas y no puedes tener uno sin el otro. La opción c es hacerse ermitaño.

    PD: Me ha gustado lo de “claro como los dias de Lisboa”, que bonito símil.

  2. Incluso hay personas que cuando se juntan se convierten en gente.

  3. Por eso me cansa la gente, lo acaban de demostrar allá por la capital del Reino.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: